Otra vez la misma historia.

Fin. Inolvidable. Mágico (como tú). Y ahora: Regreso al principio. Otra vez, la misma historia. Otra vez. Un guión, tantas veces vivido. Cada vez. En cada aventura. Lo mismo. Bendición y condena. Deseando que la tormenta llegue y llegue fuerte. Como nunca. Y mientras, me visita una historia que se repite:

“Después del ruido… la soledad”.

Me voy, sí, me iré. Quiero hacer mi suerte a bien, y ésta es mi única solución: Que sea un largo y placentero viaje, uno sin retorno.

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