Recapitulando…

– Pues sí, cuando hablo de que yo no estoy segura de pedir eso, me refiero a que a través de lo que yo viví me hice consciente de que no es eso lo que quiero en mi vida, y no juzgo a los que sí lo quieren, pienso que todos somos diferentes, y que creer que lo que yo anhelo es lo mejor para todos seria muy soberbio y absurdo de mi parte, como absurdo sería creer que todos debieron estudiar fotografía como yo, solo porque a mi me gusta y me funciona que me guste.

Les comparto abiertamente lo que algunos ya conocen, aquella vez que empecé mi camino a terminar la relación en la que estuve, hablé con él, por situaciones de la vida (o para entendernos mejor: porque Dios lo dispuso para ambos así) cada uno recibió el tema de los tipos de amores, amor filial, amor Eros, amor ágape… en base a ese discernimiento nos fuimos dando cuenta que el Amor que compartíamos no era amor ágape, no era desinteresado, no era libre en alguna forma.. y en ese mismo discernimiento me hice la pregunta (fiel a mi costumbre de todo cuestionarme) sobre si era acaso posible que yo amara a alguien verdaderamente (sobretodo a ese alguien con quien compartiría toda mi vida) de otra manera que no fuera a través de Dios, con el Amor que Dios inspira, tanto el que recibo de Él como el que le entrego a Él… que fuera posible que amara más a Dios que a mi pareja, a quien en algún momento con su bendición uniría mi vida y seríamos uno “hasta que la muerte nos separe”. UNO con Él … En esa unión y compromiso de 3, no sería algo desequilibrado en mi vida decir que amo más a Dios?

En mi caso me di cuenta de todas las veces que diciendo amar a Dios más y menos a mi entonces pareja dejé de lado algunas cosas importantes, porque pensé que era lo correcto, pensé que eso estaba bien para mí y con el tiempo también sentí lo mismo de su parte. Nos acostumbramos tanto a dejarnos en segundo sitio que, en mi creer, no pudimos desarrollar el amor ágape, el amor desinteresado… y se transformó tal vez en un amor demandante…

En mi vida no funciona eso, no solo porque él no era la persona para mí… sino porque después “entendí” lo que dijo Jesús: , que no hay mayor amor que dar la vida… y en mi vida esto significa que amar a Dios incluye amar a sus criaturas… darte, comPARTIRTE como Él cada día en el altar, en cada misa, y que amar a mi pareja es amar a Dios y también es sentirme especialmente amada por Dios a través del amor que me brinde mi pareja, sabiendo que viene de Dios ese amor, pues todo lo bueno viene de Él.

Como saben, el rompimiento dolió, sentí tristeza, y también tuve coraje… y como todo, esto también pasó, volví a enamorarme y a sentir ilusión… llegue a ver a una nueva persona como creo que nunca antes había visto a alguien, sin embargo estaba ahí eso: él no amaba ni tantito a Dios. Tampoco pude compartir mi vida con él pero fue teniendo sentido el aprendizaje.

Al ver a las personas que son “ejemplares” o “pilares” o que tienen jerarquías en nuestra iglesia, y que tienen actitudes vacías, poco llenas de amor, no me hizo perder la fe en Dios… más bien me hizo cuestionarme y cuestionar el aprendizaje que he tenido hasta este día, me hizo revaluar si todo lo he hecho en forma pragmática, vivencial… o es meramente empírico, como pareciera que es el caso de estas personas.

Por ello, y después de este diálogo con ustedes pude aterrizar mis pensamientos y formular mi Oración:

“Señor, ayúdame a amar a los demás como te amo a ti. Ayúdame a amarte a ti como me amo a mí misma; ayúdame a amarme a mí misma como Tú me amas; también ayúdalo a él, ese hombre que haz pensado para mí, ayúdalo a amar a los demás como te ama a ti; ayúdalo a amarte a ti como se ama a sí mismo; ayúdalo a amarse a sí mismo como Tú lo amas, y ayúdanos a ambos a poder compartir nuestro amor”.

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Dreams

Tuve un sueño que jamás he soñado, me enamoré tantas veces de tantos veranos, el tuyo eternamente.

Decidí darle la vuelta.

Acababa de despertar, tomé mi celular y leí los mensajes:

-Felices fiestas!!

Y contesté: igualmente lo mejor.

-Muchas gracias!

Y tomé valor para no pensar en eso nuevamente. Y que no me fuera a boicotear en fin de año. Pensando y pensando que tal vez esta vez pudiera ser, después de todo yo también me equivoqué, y cómo podría saber la versión de tu historia si no nos dábamos ese tiempo para dialogar. Y me sentí como el elefante encadenado de Jorge Bucay: dejé de insistir.

Ahora a diferencia de él, sé que no lo hice porque piense que me tengo que quedar en donde mismo y no puedo hacer otra cosa. Más bien, quiero algo nuevo y diferente; algo mejor y más disfrutable. Algo verdadero y estable. Aunque eso me cueste soltar la fantasía de los momentos junto a ti. Los efímeros días de hablar de lunas, sueños con magia, poesía en la cama, manos calmadas con tacto suave y tierno y de escuchar esa voz, que ya casi no recuerdo.

Me hiciste daño, y sé que te lastimé sin querer. Quise volver, lo intenté de las formas que conocía y a pesar de todos mis miedos. Pero no encontré cómo hacerlo, nada funcionaba. Así que te solté. Y ahora cada vez que te apareces, cada vez que muestras una luz encendida, me gana la nostalgia y el llanto recorre mi garganta.

Ojalá estes leyendo esto. Ojalá de algún modo sepas que eres tú. Así ojalá no tuviera que darle la vuelta. Porque leerías lo que no pude decirte: me moría por ti. Muy fuera de las probabilidades y estadísticas, tú me derretías. Pasó desde antes de que terminara en lo que estaba, de tal forma que no podía permitir caminar por ahí. Pero lo deseaba con todo lo que soy. Y no solo para que quedara así en deseo. Después cuando fui poniendo en orden todo, el miedo se llevó lo mejor, y pensé que estabas jugando, era todo nuevo para mí. Temblé. Y ya no pude más. Fue un año aterrador. Tristemente aterrador. El año en que estaba tan cerca y lo perdí, todo lo perdí.

En este ya no puedo dejar que continúe mi vida así. Y no puedo dejarme las esperanzas de que si supieras esto tal vez fuera todo diferente. También tal vez no y estoy cansada de estar ahogada en estas emociones deprimentes. Por eso, por mi bien, decidí darle la vuelta a la página, al capítulo entero. Y cambiarle hasta de género a la trama. Cortarle drama y meterle ficción si es necesario.

Disfrutar de la película completa.

COPIA CARBÓN

A veces me siento mal de que haya otra persona que me caiga mal, o de que me fastidien sus comentarios.

Y es que hay algunas personas que no me caen mal como para no tenerlas dentro de mi círculo de amistades o desterrarlas para siempre de mi vida, sino me caen mal sus actitudes, muchas de ellas, no todas.

Me siento tan extraña cuando me detengo a pensar cómo puedo apreciar tanto a alguien y a la vez detestar tanto sus incómodas acciones, pero he llegado a la conclusión de que es básicamente por esto: esas personas que en esencia son buenas me llegan a caer mal porque son personas que carecen de personalidad definida, que prefieren pasarse la vida copiando a otros, copiando sus frases, sus opiniones, su estilo de vida y todo por pretender que pertenecen a “su mundo”, por la estúpida validación de esas personas que como quiera los dejarán solos. Y vaya no me refiero a que yo esté libre del impacto que los grupos sociales pueden tener en todos, me refiero al hecho de abusar de esos recursos y querer hacerlo pasar como tu esencia para querer encajar, sin aventarte el verdadero trabajo interior de conocerte, valorarte y amarte a ti misma por tus propias decisiones, con tu propia cabecita, que Dios te dio para que te esforzaras en pensarle tantito.

Así que Wakeup dude! No en todos lados encajarás y eso está perfecto, si encajaras en todos lados serías una o un farsante.

Válgame decir que esto lo escribo ahora no porque antes no pensara así, sino porque no me había tocado hacer una amistad profunda con alguien que tiende a hacer eso.

Y me molesta porque cuando te interesa el bien de una amistad no te gusta que se haga daño, por el contrario buscas su bien y al menos lo externas… comentarle esto es complicado siempre porque tiene muy poca madurez emocional y todo lo manipula, porque además de alguna forma, se generó una especie de dependencia emocional, en la que todo el tiempo está buscando mi aprobación. Eso complica que pueda externarle mi pensar.

Así que lo mejor es mantenerme lejos emocionalmente todo lo que pueda, porque se volvió un vampiro emocional, una amistad que no es para convivir a diario, que no da para compartir muchas alegrías y triunfos o experiencias con otras personas porque enseguida viene el reclamo: ¿porque conmigo no?

Me siento enojada porque no tengo la amistad que esperaba, la amistad en donde siento respetada mi individualidad, mi libertad y mi opinión, y que Justo mi opinión sea solo eso: opinión para ser escuchada y tomada en cuenta, y no ley de vida en donde si no lo haces eres un monstruo, o no perteneces.

No extraño ninguno de los días que compartimos, ni los malos ni los buenos, los vivimos y los aprecio pero no los extraño. Y con esto no estoy diciendo que no los disfruté.

Tampoco quita lo agradecida que me sentí por poder contar con su amistad, y esto no minimiza que yo también di una muy buena amistad y compartí bastante de mí. Pero no quisiera volver a esos días de asfixiamiento emocional, en donde más bien me sentía que lo que yo daba no era suficiente.

Entonces, sino lo extraño, ¿porqué tomarse la molestia de escribir al respecto?

Porque si me siento mal, no culpable, pero mal de retirarle mi incondicional amistad, de sentir que la usé solo porque no pude cumplir sus caprichos y demandas emocionales…. retirarle mi incondicionalidad es por salud y paz mental.

Así que sin más ni más… si estás leyendo esto: gracias, puedes seguir tu vida. Tienes mi amistad, pero me reservo a las formas y a los medios.

Sentirme controlada, condicionada, chantajeada, manipulada… me da asco, asco de mí por haberlo permitido, por no poner límites emocionales a tiempo.

Agradezco tanto que hayas estado en mi vida y agradezco por igual que ahora estés más lejos.. porque con personas así de inestables e inseguras que van por la vida siendo la copia de alguna otra más no se puede estar segura de en que momento te van a traicionar solo por quedar bien con los demás.

SUERTE CC .

… y al final unos sueñan con soñar y otros con no soñar tanto (8)

Es el drama, el caos de llamar la atención, de correr, de huir y de querer ser perseguida, I’m tired.

Es el drama, el ver las cosas con demasiada irrealidad, desde una verdad a medias, creyendo que todo se dará sin hacer nada más que soñar, I’m really tired.

Es el drama de no poder estar con alguien, de no saber estar quieta, no sentirme segura ni protegida, de sentirme fracturada casi todo el tiempo, el drama de querer ver lo quiero cuando quiero y como quiero, de no doblegar mi orgullo, de no mostrarme vulnerable, de no hablar de frente, de pretender que no me duele, de ser demasiado desapegada porque eso me hace sentirme segura, porque acercarme a decir que me entristeció me da pavor, es el drama, de haber creído que nací en un mundo rosa, y hasta ahorita descubrir que no, y no saber que hacer con lo que hay que no es perfecto, no se ve bien, no es armonioso pero es lo que hay, es el drama de tener tantas ideas en la cabeza y tan pocas ganas para hacerlas, el drama de querer estar tan sola y tan acompañada, el drama de decir basta y decir continuemos, el drama de irme para abajo cada 3 horas, es el drama de la fobia de salir al mundo sola con tanta competencia y falta de fe, es el drama de hacer hacer hacer, y no llegar a ninguna parte. El drama de vivir creyendo que cumplo mis expectativas pero ni eso.

Quiero estar bien, sola y con alguien, estable, conectada, real. Quiero dejar de correr, de huir, de escabullirme, quiero comprometerme y quedarme, quiero merecer y ser merecida, quiero paz.

Demasiados sueños que ni siquiera son míos, otros que ya no anhelo. Y ésta sensación de abandono, de tristeza, de no valer por más que haga… que se vaya.

Ya no puedo un momento más así, y no sé cómo se logra llegar al otro lado.

¿Que hay en mí que no he descubierto? ¿Porqué yo no soy feliz?

Aquí donde me siento perdida.

Es que estoy hasta la madre, la maaaadre… de mis mismas emociones, de mis mismos miedos que no identifico, o de a tiro de tener la misma mala puntería para elegir al hombre que quiero en mi vida.

Terminan siendo distantes, desinteresados… y en la próxima me cuento el desenlace:

Querida, al final igual te abandonan, y te quedas con todo tu amor para dar, con todas tus ganas, y con todo lo que ya sabes que el tipo no quiere en su vida de ti.

¿Por? ¿Qué hago mal? o ¿Qué hago tan maravillosamente bien que termino siempre donde mismo?

Nunca me he considerado del tipo: déjame le ruego al bato que me ame.. y siempre he cuidado esa parte.. El problema nunca ha estado en lo que yo doy al otro.. pero sí en lo que me doy a mí misma.

Porque aunque nunca le he rogado, dentro de mí me la paso implorando esa atención que me deja de dar, ese afecto, esa valoración, imploro que no me vuelva a abandonar.
Estoy muy acostumbrada a sentirme así sin poderme comunicar con el otro que quiero por pareja.. quiero decirle y encontrar las palabras que le hagan entender cómo me siento pero el otro, entre más palabras uso, más se aleja, se le sube el ego y se siente Dios, cree que soy la culpable de todo y pues bueno muy en el fondo también me siento culpable. Por eso ya me cansé, cada que avanzo un poquito me encuentro con un demonio interno más grande. Y la batalla para vencerlo me desbalancea todas mis demás áreas.. me la vivo llenando vacíos: comprando y gastando hasta que ya no puedo pagar lo que gasto, comiendo y comiendo hasta que ya no me queda la ropa (gracias a Dios que primero me endeudo, sino encima me compraría toda la ropa que pudiera en tallas más grandes para seguir engordando), o comiendo mil libros, técnicas nuevas de relajación, mil millones de métodos de orar, terapias de psicólogos, angelólogos, chamanes de todo lo que me prometa que ésta vez si voy a encontrar aquello que estoy buscando: ESTABILIDAD.
La cual pierdo al endeudarme, subir de peso, querer iniciar proyectos sin cabeza, pies ni cola.. pero muy motivada porque tengo demasiada información. Llenarme de qué haceres innecesarios.. para al final darme cuenta que todo esto no solo no son métodos para salir de donde quiero salir, si no para seguir evadiendo todo.. evadiéndome.

Y me duele y me pega en la fe.. en la fe en Dios, en la fe en mí misma, en la fe de merecer amor, en sentirme amada solo porque sí.. no porque tenga que portarme bien y ser una buena hija, no porque sea buena y amable con todos todo lo que puedo ser, no por que sea bonita o agradable, no porque vaya a ser la novia que apoya al novio en todo, la mujer ideal, la que tiene su vida andando muy bien y tiempo de sobra para complacer lo que el otro demande de mí… bueno, no soy esa.. yo soy la que quiere ser amada sólo porque sí. Y me he dicho tantas veces: ¿Señor dónde estás, que te haz olvidado de mí? Porque hoy no creo que estés interesado en ayudarme, creo en ti, pero no en que quieras ayudarme, siento que eres tan distante que sí me dejas a mi merced en el mundo, que permites demasiadas cosas, de mí, de lo que doy, de la maldad y la bondad que me habita, y tambien de las decisiones de los demás, cuando me siento muy avanzada llegas y me tumbas el castillo.. porqué Señor? Será que siempre se trata solo de mí, de mi potencial, de lo que creo en mi vida y que Tú realmente no tienes nada que ver, no metes tus manos por mí, no me apartas del peligro, no me hablas para orientarme.

Me siento complicada, compleja y aún así queriendo vivir en el amor. Sé que estás ahí y sé que me escuchas Dios, y aunque no sienta que me estés ayudando, en mi mente entiendo que este es Tú misterio, que algo dentro estás resolviendo, algo muy oculto a mi vista normal, y que un día veré los resultados. Pero Señor, ya vi que no eres el Dios de justicia.. entonces ten misericordia. Ese Dios sí eres, el Dios de la misericordia. El Dios del amor que ama sin límites y solo porque sí. Tengo miedo de todo, tengo miedo de mí.. y aún temiendo quiero continuar, quiero que me lleves al lugar que me prometes, quiero avanzar y dejarte que me sanes, aunque sienta un dolor que crea que no soportaré. Quiero que tengas el control de mi vida, que me poseas, que te vea en todo lo que me ocurre, que vea tu bendición y Tú dijiste que tu bendición me enriquece y no añade tristeza con ella, entonces te pido tu bendición, bendíceme siempre, bendíceme ahora.

Solo en ti puedo existir, y ser, y caminar.. llévame entonces a dónde quieres que llegue, y aunque no entienda a donde vamos, Señor, yo confío en ti.

 

Sé que de pronto el escrito se convirtió en oración, y es que no sé si escribo para alguien que llegue a toparse con esto, para mí en mi afán de entederme, o para Dios, como parte de la oración que nunca se cierra.

Lamento el daño que he hecho, sin querer, a quienes me han dado su amor y no he sabido valorar, no por ingratitud si no por egoísmo, no con el afán de lastimar, sino con el afán de encontrarme a mí misma. Y también perdono el daño que me han hecho, quienes me dejaron amando y se quedaron ahí solo recibiendo de mí todo lo que yo tenía por dar, entiendo que fue mi voluntad darlo, y que aún entendiéndolo así me sentí en una injusticia, entiendo que cada quien da lo que tiene y puede dar, y siento que este dolor pronto pasará, mientras te escribo a ti, que me diste mágicos momentos:
Gracias, y gracias por seguir buscándome sin buscarme, te agradeceré que seas directo conmigo si quieres estar conmigo, sé que sigues dudando y ahí no tiene nada que ver conmigo, te dejo libre, te dejo ir.. o como quieras llamarle pero te dejo. Sólo tengo tiempo para amar, y si no estás buscando amarme, también te agradeceré que no regreses, que no te vuelvas a acercar, hasta que estés listo para quedarte conmigo y comprometerte con estar, no para cumplir mis caprichos, sino porque quieres y deseas estar.

 

Sobre la Ley de Morphy.

Hoy fue un día en que mi facilidad para confiar en que controlo el tiempo me traicionó y, fiel a mi costumbre, llegué tarde a mi destino.

Resulta que había apartado una cantidad increíble de tiempo, para hacer todo lo que en el checklist matutino era necesario cubrir, y todavía me sobraron unos minutos para llegar a casa, lavar los platos, acomodar un poco el desorden y meterme a bañar para arreglarme para la ocasión.

Traía en la mente: exige de mí más tiempo, me debo arreglar para un evento especial, no me confiaré, etc.

Y me metí a bañar, al salir instantáneamente se fue la luz! Y mi hermano, que todavía estaba en casa dijo: Ley de Murphy!

Me molestaba mucho cuando alguien decía eso porque para mí, considerar la ley era como aceptar un pensamiento negativo desde antes que sucediera. Yo soy más bien de la idea de: lo que piensas lo creas, si piensas que irá mal, te ira peor, porque tu actitud es mala hacia el acontecimiento. Pero.. ¿qué control podía tener yo sobre la electricidad de la colonia donde vivo?

Entonces, haciendo consciencia sobre que algo de verdad podría tener esa famosa Ley me puse a buscar algún artículo que me ayudara a entenderla.

Y pude darme cuenta de algo que ignoraba: resulta que éste tal Murphy, (ya mi amigo íntimo y todo, hice las paces con él), realmente brindaba una solución al problema. Y eso sí me hizo sentido, puede y habrá cosas que se salen de nuestro control, unas más notorias, otras casi imperceptibles, y el saberlo no nos pone en postura negativa atrayendo todo lo malo, sino que nos da la más valiosa de las ventajas:

-Tener un Plan B.

-Fluir con el asunto, no clavarse en porqué ocurrió o quién es el responsable.

-Abrirse a soluciones del equipo, si se tiene uno, o de personas cercanas al tema a tratar.

Y esto por supuesto que me hizo darme cuenta de toda mi confianza en el supuesto positivismo del que alardeaba, vaya, una persona positiva, una persona de fe, sabe que hay que prepararse y actúa para estar preparada en ver aquello que quiere encontrar, si quieres que llueva y no mojarte, te anticipas con el paraguas.

Pues bueno, me di cuenta de que así voy por la vida emocional también, confiando en que las cosas se dará exactamente como siempre, “planeando” en base a los: “siempre contesta así”, “siempre hace esto entonces yo haré esto otro”,  sin saber que de pronto puede haber oscuridad, y entonces ¿qué!?

Cuando quieres algo, arriesgas no matter what se te atraviese enfrente. Pones esfuerzo de tu parte, buscas ayuda para aclararte y avanzas, avanzas, avanzas. Al fin de cuentas eres quien quiere ver realizado eso ¿no?

Y sí, es bien fácil decirlo, ponerlo en práctica es ooootra historia, más si se trata de vencer patrones, de salir de zona de confort, de detectar y cubrir heridas emocionales de infancia. Duele y da miedo.. pero, anexo aquí lo que el escritor de este artículo deja como cierre:

“Y un motivo más para no dejarte vencer. Aunque creas que mejor dejarlo, aunque creas que toda esa lucha no sirve de nada, y que mejor no pelear contra los fallos… aunque pienses que ya no tiene remedio… sigue”.

Él tuvo una experiencia laboral, con su equipo de producción, y menciona que después de ello, algunos asistentes se acercaron a él, porque supieron darle valor al esfuerzo del equipo, entonces ahora tiene entre esos asistentes: clientes y futuros clientes.

Hablando de ello, Valoración= Reconocimiento de un esfuerzo. Incluyendo la valoración personal.

Concluyo diciendo que, mi blog es de emociones, me sirve para aclararme y ver escrito lo que voy aprendiendo de la vida y cómo me relaciono. Por hoy, me basta escribir que creo que podemos ocurrirnos, y que ahora soltando el osito de peluche, me encamino a planear, para no matter what, concentrarme en externarte mi atención, mi interés. Dentro de mi valor. Confiando en que el buen amigo fiel Murphy ha venido a darme una pista increíble de lo que necesito.

 

Mi mundo de ti

Déjame conocerte sin la presión de sentir que te debo algo.

Déjame conocerte sin tener en mi mente la idea de que es solo mi belleza lo que te tiene aquí.

Déjame conocerte para saber quién eres y porqué me atraes.

Déjame conocerte y conóceme para que podamos adentrarnos el uno en el otro sin hacernos daño.

Déjame conocerte y más delante veremos si caminaremos con otro sentido, en otra intención, por ahora solo basta conocernos, para que mi huella quede en ti, para que tu huella quede en mí, y lo demás que le pertenezca solo a Dios.

Déjame conocerte.

Flying, cause tht’s why I’m here!

Piénsalo…

FreedomMe siento como aquella joven que ganó una caja de dátiles; los primeros los comió con displicencia pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a roer y disfrutar hasta el carozo. 

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos infladosMe molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

No pienso aceptar cosas y situaciones sólo para quedar bien con alguien, ya no más. Dejaré de volverle la cara a la verdad sólo para seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor o a comenzar de nuevo; ahora me arriesgo.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar melindres de personas que, a pesar de su edad cronológica, son unos inmaduros.

Recuerdo ahora a Mário de Andrade, que afirmó: “las personas no discuten contenidos, apenas los títulos”. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos; quiero la esencia, mi alma tiene prisa…

Sin muchos dátiles en la caja, quiero vivir al lado de gente humana, muy humana; que sepa reír de sus errores, que no se envanezca con sus triunfos, que no se considere electa antes de hora, que no huya de sus responsabilidades, que defienda la dignidad de los marginados y que desee andar al lado de Dios.

Caminar junto a cosas y personas de verdad. Disfrutar de un afecto absolutamente sin fraudes, nunca será pérdida de tiempo.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Y mi vida…. Sí que lo vale.

 Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas: Que canten, bailen, rían y se aventuren más. Gente que los golpes duros de la vida, los enseñó a crecer con toques suaves en el alma.Y siguen creyendo en el amor.

Sí…. Tengo prisa … por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dátiles que me quedan, pues estoy segura que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.

Por la experiencia que hoy tengo

PORQUE HOY:

Dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece, contribuye a mi crecimiento. Me libero de todo lo que no es saludable: Personas, situaciones, todo…. y cualquier cosa que me empuje hacia abajo.

HOY:

Desisto de querer tener siempre la razón y, con eso, me equivoco mucho menos. 

Ya no revivo el pasado y no me  preocupo por el futuro.  Más bien me mantengo en el presente,

que es donde la vida acontece.

 Porque Mi meta es llegar al final satisfecho, pleno y en paz con Dios.

Considera que elijas el camino que elijas, llegarás a tu fin tarde o temprano.