… y al final unos sueñan con soñar y otros con no soñar tanto (8)

Es el drama, el caos de llamar la atención, de correr, de huir y de querer ser perseguida, I’m tired.

Es el drama, el ver las cosas con demasiada irrealidad, desde una verdad a medias, creyendo que todo se dará sin hacer nada más que soñar, I’m really tired.

Es el drama de no poder estar con alguien, de no saber estar quieta, no sentirme segura ni protegida, de sentirme fracturada casi todo el tiempo, el drama de querer ver lo quiero cuando quiero y como quiero, de no doblegar mi orgullo, de no mostrarme vulnerable, de no hablar de frente, de pretender que no me duele, de ser demasiado desapegada porque eso me hace sentirme segura, porque acercarme a decir que me entristeció me da pavor, es el drama, de haber creído que nací en un mundo rosa, y hasta ahorita descubrir que no, y no saber que hacer con lo que hay que no es perfecto, no se ve bien, no es armonioso pero es lo que hay, es el drama de tener tantas ideas en la cabeza y tan pocas ganas para hacerlas, el drama de querer estar tan sola y tan acompañada, el drama de decir basta y decir continuemos, el drama de irme para abajo cada 3 horas, es el drama de la fobia de salir al mundo sola con tanta competencia y falta de fe, es el drama de hacer hacer hacer, y no llegar a ninguna parte. El drama de vivir creyendo que cumplo mis expectativas pero ni eso.

Quiero estar bien, sola y con alguien, estable, conectada, real. Quiero dejar de correr, de huir, de escabullirme, quiero comprometerme y quedarme, quiero merecer y ser merecida, quiero paz.

Demasiados sueños que ni siquiera son míos, otros que ya no anhelo. Y ésta sensación de abandono, de tristeza, de no valer por más que haga… que se vaya.

Ya no puedo un momento más así, y no sé cómo se logra llegar al otro lado.

¿Que hay en mí que no he descubierto? ¿Porqué yo no soy feliz?

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Aquí donde me siento perdida.

Es que estoy hasta la madre, la maaaadre… de mis mismas emociones, de mis mismos miedos que no identifico, o de a tiro de tener la misma mala puntería para elegir al hombre que quiero en mi vida.

Terminan siendo distantes, desinteresados… y en la próxima me cuento el desenlace:

Querida, al final igual te abandonan, y te quedas con todo tu amor para dar, con todas tus ganas, y con todo lo que ya sabes que el tipo no quiere en su vida de ti.

¿Por? ¿Qué hago mal? o ¿Qué hago tan maravillosamente bien que termino siempre donde mismo?

Nunca me he considerado del tipo: déjame le ruego al bato que me ame.. y siempre he cuidado esa parte.. El problema nunca ha estado en lo que yo doy al otro.. pero sí en lo que me doy a mí misma.

Porque aunque nunca le he rogado, dentro de mí me la paso implorando esa atención que me deja de dar, ese afecto, esa valoración, imploro que no me vuelva a abandonar.
Estoy muy acostumbrada a sentirme así sin poderme comunicar con el otro que quiero por pareja.. quiero decirle y encontrar las palabras que le hagan entender cómo me siento pero el otro, entre más palabras uso, más se aleja, se le sube el ego y se siente Dios, cree que soy la culpable de todo y pues bueno muy en el fondo también me siento culpable. Por eso ya me cansé, cada que avanzo un poquito me encuentro con un demonio interno más grande. Y la batalla para vencerlo me desbalancea todas mis demás áreas.. me la vivo llenando vacíos: comprando y gastando hasta que ya no puedo pagar lo que gasto, comiendo y comiendo hasta que ya no me queda la ropa (gracias a Dios que primero me endeudo, sino encima me compraría toda la ropa que pudiera en tallas más grandes para seguir engordando), o comiendo mil libros, técnicas nuevas de relajación, mil millones de métodos de orar, terapias de psicólogos, angelólogos, chamanes de todo lo que me prometa que ésta vez si voy a encontrar aquello que estoy buscando: ESTABILIDAD.
La cual pierdo al endeudarme, subir de peso, querer iniciar proyectos sin cabeza, pies ni cola.. pero muy motivada porque tengo demasiada información. Llenarme de qué haceres innecesarios.. para al final darme cuenta que todo esto no solo no son métodos para salir de donde quiero salir, si no para seguir evadiendo todo.. evadiéndome.

Y me duele y me pega en la fe.. en la fe en Dios, en la fe en mí misma, en la fe de merecer amor, en sentirme amada solo porque sí.. no porque tenga que portarme bien y ser una buena hija, no porque sea buena y amable con todos todo lo que puedo ser, no por que sea bonita o agradable, no porque vaya a ser la novia que apoya al novio en todo, la mujer ideal, la que tiene su vida andando muy bien y tiempo de sobra para complacer lo que el otro demande de mí… bueno, no soy esa.. yo soy la que quiere ser amada sólo porque sí. Y me he dicho tantas veces: ¿Señor dónde estás, que te haz olvidado de mí? Porque hoy no creo que estés interesado en ayudarme, creo en ti, pero no en que quieras ayudarme, siento que eres tan distante que sí me dejas a mi merced en el mundo, que permites demasiadas cosas, de mí, de lo que doy, de la maldad y la bondad que me habita, y tambien de las decisiones de los demás, cuando me siento muy avanzada llegas y me tumbas el castillo.. porqué Señor? Será que siempre se trata solo de mí, de mi potencial, de lo que creo en mi vida y que Tú realmente no tienes nada que ver, no metes tus manos por mí, no me apartas del peligro, no me hablas para orientarme.

Me siento complicada, compleja y aún así queriendo vivir en el amor. Sé que estás ahí y sé que me escuchas Dios, y aunque no sienta que me estés ayudando, en mi mente entiendo que este es Tú misterio, que algo dentro estás resolviendo, algo muy oculto a mi vista normal, y que un día veré los resultados. Pero Señor, ya vi que no eres el Dios de justicia.. entonces ten misericordia. Ese Dios sí eres, el Dios de la misericordia. El Dios del amor que ama sin límites y solo porque sí. Tengo miedo de todo, tengo miedo de mí.. y aún temiendo quiero continuar, quiero que me lleves al lugar que me prometes, quiero avanzar y dejarte que me sanes, aunque sienta un dolor que crea que no soportaré. Quiero que tengas el control de mi vida, que me poseas, que te vea en todo lo que me ocurre, que vea tu bendición y Tú dijiste que tu bendición me enriquece y no añade tristeza con ella, entonces te pido tu bendición, bendíceme siempre, bendíceme ahora.

Solo en ti puedo existir, y ser, y caminar.. llévame entonces a dónde quieres que llegue, y aunque no entienda a donde vamos, Señor, yo confío en ti.

 

Sé que de pronto el escrito se convirtió en oración, y es que no sé si escribo para alguien que llegue a toparse con esto, para mí en mi afán de entederme, o para Dios, como parte de la oración que nunca se cierra.

Lamento el daño que he hecho, sin querer, a quienes me han dado su amor y no he sabido valorar, no por ingratitud si no por egoísmo, no con el afán de lastimar, sino con el afán de encontrarme a mí misma. Y también perdono el daño que me han hecho, quienes me dejaron amando y se quedaron ahí solo recibiendo de mí todo lo que yo tenía por dar, entiendo que fue mi voluntad darlo, y que aún entendiéndolo así me sentí en una injusticia, entiendo que cada quien da lo que tiene y puede dar, y siento que este dolor pronto pasará, mientras te escribo a ti, que me diste mágicos momentos:
Gracias, y gracias por seguir buscándome sin buscarme, te agradeceré que seas directo conmigo si quieres estar conmigo, sé que sigues dudando y ahí no tiene nada que ver conmigo, te dejo libre, te dejo ir.. o como quieras llamarle pero te dejo. Sólo tengo tiempo para amar, y si no estás buscando amarme, también te agradeceré que no regreses, que no te vuelvas a acercar, hasta que estés listo para quedarte conmigo y comprometerte con estar, no para cumplir mis caprichos, sino porque quieres y deseas estar.

 

Sobre la Ley de Morphy.

Hoy fue un día en que mi facilidad para confiar en que controlo el tiempo me traicionó y, fiel a mi costumbre, llegué tarde a mi destino.

Resulta que había apartado una cantidad increíble de tiempo, para hacer todo lo que en el checklist matutino era necesario cubrir, y todavía me sobraron unos minutos para llegar a casa, lavar los platos, acomodar un poco el desorden y meterme a bañar para arreglarme para la ocasión.

Traía en la mente: exige de mí más tiempo, me debo arreglar para un evento especial, no me confiaré, etc.

Y me metí a bañar, al salir instantáneamente se fue la luz! Y mi hermano, que todavía estaba en casa dijo: Ley de Murphy!

Me molestaba mucho cuando alguien decía eso porque para mí, considerar la ley era como aceptar un pensamiento negativo desde antes que sucediera. Yo soy más bien de la idea de: lo que piensas lo creas, si piensas que irá mal, te ira peor, porque tu actitud es mala hacia el acontecimiento. Pero.. ¿qué control podía tener yo sobre la electricidad de la colonia donde vivo?

Entonces, haciendo consciencia sobre que algo de verdad podría tener esa famosa Ley me puse a buscar algún artículo que me ayudara a entenderla.

Y pude darme cuenta de algo que ignoraba: resulta que éste tal Murphy, (ya mi amigo íntimo y todo, hice las paces con él), realmente brindaba una solución al problema. Y eso sí me hizo sentido, puede y habrá cosas que se salen de nuestro control, unas más notorias, otras casi imperceptibles, y el saberlo no nos pone en postura negativa atrayendo todo lo malo, sino que nos da la más valiosa de las ventajas:

-Tener un Plan B.

-Fluir con el asunto, no clavarse en porqué ocurrió o quién es el responsable.

-Abrirse a soluciones del equipo, si se tiene uno, o de personas cercanas al tema a tratar.

Y esto por supuesto que me hizo darme cuenta de toda mi confianza en el supuesto positivismo del que alardeaba, vaya, una persona positiva, una persona de fe, sabe que hay que prepararse y actúa para estar preparada en ver aquello que quiere encontrar, si quieres que llueva y no mojarte, te anticipas con el paraguas.

Pues bueno, me di cuenta de que así voy por la vida emocional también, confiando en que las cosas se dará exactamente como siempre, “planeando” en base a los: “siempre contesta así”, “siempre hace esto entonces yo haré esto otro”,  sin saber que de pronto puede haber oscuridad, y entonces ¿qué!?

Cuando quieres algo, arriesgas no matter what se te atraviese enfrente. Pones esfuerzo de tu parte, buscas ayuda para aclararte y avanzas, avanzas, avanzas. Al fin de cuentas eres quien quiere ver realizado eso ¿no?

Y sí, es bien fácil decirlo, ponerlo en práctica es ooootra historia, más si se trata de vencer patrones, de salir de zona de confort, de detectar y cubrir heridas emocionales de infancia. Duele y da miedo.. pero, anexo aquí lo que el escritor de este artículo deja como cierre:

“Y un motivo más para no dejarte vencer. Aunque creas que mejor dejarlo, aunque creas que toda esa lucha no sirve de nada, y que mejor no pelear contra los fallos… aunque pienses que ya no tiene remedio… sigue”.

Él tuvo una experiencia laboral, con su equipo de producción, y menciona que después de ello, algunos asistentes se acercaron a él, porque supieron darle valor al esfuerzo del equipo, entonces ahora tiene entre esos asistentes: clientes y futuros clientes.

Hablando de ello, Valoración= Reconocimiento de un esfuerzo. Incluyendo la valoración personal.

Concluyo diciendo que, mi blog es de emociones, me sirve para aclararme y ver escrito lo que voy aprendiendo de la vida y cómo me relaciono. Por hoy, me basta escribir que creo que podemos ocurrirnos, y que ahora soltando el osito de peluche, me encamino a planear, para no matter what, concentrarme en externarte mi atención, mi interés. Dentro de mi valor. Confiando en que el buen amigo fiel Murphy ha venido a darme una pista increíble de lo que necesito.

 

Mi mundo de ti

Déjame conocerte sin la presión de sentir que te debo algo.

Déjame conocerte sin tener en mi mente la idea de que es solo mi belleza lo que te tiene aquí.

Déjame conocerte para saber quién eres y porqué me atraes.

Déjame conocerte y conóceme para que podamos adentrarnos el uno en el otro sin hacernos daño.

Déjame conocerte y más delante veremos si caminaremos con otro sentido, en otra intención, por ahora solo basta conocernos, para que mi huella quede en ti, para que tu huella quede en mí, y lo demás que le pertenezca solo a Dios.

Déjame conocerte.

Flying, cause tht’s why I’m here!

Piénsalo…

FreedomMe siento como aquella joven que ganó una caja de dátiles; los primeros los comió con displicencia pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a roer y disfrutar hasta el carozo. 

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos infladosMe molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

No pienso aceptar cosas y situaciones sólo para quedar bien con alguien, ya no más. Dejaré de volverle la cara a la verdad sólo para seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor o a comenzar de nuevo; ahora me arriesgo.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar melindres de personas que, a pesar de su edad cronológica, son unos inmaduros.

Recuerdo ahora a Mário de Andrade, que afirmó: “las personas no discuten contenidos, apenas los títulos”. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos; quiero la esencia, mi alma tiene prisa…

Sin muchos dátiles en la caja, quiero vivir al lado de gente humana, muy humana; que sepa reír de sus errores, que no se envanezca con sus triunfos, que no se considere electa antes de hora, que no huya de sus responsabilidades, que defienda la dignidad de los marginados y que desee andar al lado de Dios.

Caminar junto a cosas y personas de verdad. Disfrutar de un afecto absolutamente sin fraudes, nunca será pérdida de tiempo.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Y mi vida…. Sí que lo vale.

 Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas: Que canten, bailen, rían y se aventuren más. Gente que los golpes duros de la vida, los enseñó a crecer con toques suaves en el alma.Y siguen creyendo en el amor.

Sí…. Tengo prisa … por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dátiles que me quedan, pues estoy segura que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.

Por la experiencia que hoy tengo

PORQUE HOY:

Dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece, contribuye a mi crecimiento. Me libero de todo lo que no es saludable: Personas, situaciones, todo…. y cualquier cosa que me empuje hacia abajo.

HOY:

Desisto de querer tener siempre la razón y, con eso, me equivoco mucho menos. 

Ya no revivo el pasado y no me  preocupo por el futuro.  Más bien me mantengo en el presente,

que es donde la vida acontece.

 Porque Mi meta es llegar al final satisfecho, pleno y en paz con Dios.

Considera que elijas el camino que elijas, llegarás a tu fin tarde o temprano.

Las cosas que se dicen sin decir. 

Sucede que siempre escribo para entenderme. Esa es mi gracia, mi regalo. Y me gusta saber que me sale a la perfección en donde perfección es lo funcional para mí, aunque a veces mucho en entender.
Todo va cada vez mejor, estoy aprendiendo a ser agradecida siempre en cada día, agradecida y no hipócrita. Eso me ha dado más paz y salud.

Aunque hay veces en que fallo; recientemente, por ejemplo. Hay una persona a la que no entiendo, y por no sentirme hipócrita pinté mi distancia, pero ahí estaba de nuevo lista para acercarse, y embarrarse en mi vida.

Y aunque no la entiendo y más de una vez colmó mi paciencia, deseo a ella lleguen bendiciones, que la alejen de todo cuanto me rodea. Personas como ella han entrado en mi vida un sin número de veces, y aún no he aprendido a entenderlas, quizás porque para eso son este tipo de personas: para que las aprenda a poner límites, para que siga brillando a pesar de sus envidias, sus egoísmos, sus chismes, sus mentiras o sus celos. Personas que jamás tendrán el valor de decirme de frente las cosas, porque nacieron cobardes, porque crecieron cobardes, y cobardes les gusta ser.
Lo bueno de tener vida es que cada uno tiene la suya, y cada uno hace con ella lo que le apetece.

Me apetece, por ejemplo, jugar mi juego limpio y vivir mi vida fuera de sus reglas y juegos mentales.

Me apetece eso, eso y un helado natural con cookies y durazno. Cuáaaaanto, cuáaaaanto me apetece.

Aquí estamos… 

Después de más de un año sin escribir, aquí sigo. Viva… Por si preguntaban. 

He mejorado espiritualmente, fue un año extenuante. Pasos pequeños pero sigo creciendo, igual en el negocio. Emocionalmente no puedo presumir lo mismo, no lo entiendo, ¿estaré mal yo? 

La verdad creo que todo lo intenso hacer bien y cuando me equivoco cambio mi dirección. 

He notado cómo tiene rachitas en que se aleja de mí, se excusa en el estrés y en que no tendrá tiempo suficiente pero se pierde entre sus responsabilidades y con sus amistades. Y no lo entiendo. Siento que me deja fuera, siento que no quiere seguir, y cuando se lo digo, cuando le pongo esa opción en la mesa me pide perdón por haberme descuidado y me pide que sigamos. No sé si nuestras demencias sean tan parecidas o sean tan opuestas que nos hagan pasar por esto muchas veces. No sé porque me gana amarlo, no es malo… Pero cada vez que pasamos por esto me doy cuenta que no es lo que quiero para mí. Pasar por esto cada dos meses al menos, me está agotando, y sigo intentando averiguar si soy yo el problema, si es él o si somos los dos… Y más que averiguar eso, lo que quiero es encontrar la solución… Me siento tan como si por fin encontré a donde pertenezco cuando estamos bien, y cuando estamos distantes siento que solo era una ilusión. No he identificado que detona estos momentos. Ni en mí, ni en él. Aquí o allá suceden. Y esas cosas me hacen sentir que no soy suficiente para él, no lo fui nunca, desde el principio, para que se quedara a ser feliz a mi lado, no, no le basté, y no le basto estos días, para ayudarlo a olvidar su estrés, no, para eso tiene sus amigos, quienes tienen un lugar más privilegiado que yo en su vida muchas veces. 

Me siento abandonada casi todo el tiempo, y siento cada dos dias que quiero parar esto. 

¿Seré yo? ¿Hay algo malo en mi? Siento que no encajo y que no pertenezco a ningún lado, a ningún sitio, con ninguna persona, en ningún lugar. 

Me aman y siento que me aman el resto de las personas, pero también hacen su vida lejos, siempre ha sido así. Y eso creo que nunca me había afectado tanto como hasta ahora. No se lo que me ocurre. De repente todo gira a su alrededor, no sé si soy cobarde porque no sé cómo construir el amor que quiero vivir, pero luego recuerdo que hay días que sí puedo, solo que él no está disponible establemente siempre. 

Ya casi son dos años, y hemos mejorado en ciertas cosas de nuestra comunicación, cuando estamos bien… Qué bien estamos. Pero cuando estamos distantes… Siento que es lo mismo, que estoy encerrada en el mismo sitio. 

Hace meses hablamos de matrimonio y casi hago la locura de seguirlo, lo pensamos y por nuestros proyectos y sueños convencidos creímos que no era lo mejor, después de eso me contó que una amiga conocida mía iría a estar con él y no me lo había contado porque le estaba guardando el secreto a ella, dándome de nuevo la razón de que sus amistades tienen un lugar más especial. 

Aparte de quedarse en ceros, ese viaje me hizo perder la fe un poco en nuestro amor, él hace y hace cosas sin contemplarme y mis palabras no son suficientes para explicarle cómo me duele que sea así, lo que pienso es que aún tiene el estigma del engaño que le hicieron, una vez lo dio todo sin medida y siguió a la mujer incorrecta y se quedó allí a que le pisoteara y se privó de muchas cosas… Porque estaba enamorado, y ahora se lo reprocha, y se arrepiente de no haber hecho más amigas, de no haber conocido más, etc. 

Yo pienso que no debe arrepentirse, se enamoró, uno hace esas cosas por amor, y deja de querer buscar en otros lados porque está seguro que encontró lo que buscaba, deja de necesitar conocer más gente, hacer más amistades, el mundo externo pierde brillo… Y vas tras lo eterno… 

Eso es lo que veo que él no hace conmigo…. Y of course it really hurts. 

Me amo y lo amo pero parece que no cree al cien en mi amor, y yo con mis problemas de confiar en que ahí estará y no me abandonará (problemas que se agrandan cuando siento que me abandona), no sé cómo ayudarnos. Me achico, me angustio y me duele pensar que vamos a seguir pasando por esto mucho más tiempo. No soy tan valiente para luchar tanto, ni tan cobarde como para no poner un alto al dolor que me provoca. No sabe encontrar el camino de regreso a casa, o es el peor de todos y me está manipulando, pero he visto su buen corazón y no tomo en cuenta ese punto.

Quiero ser feliz y no quiero dejarlo de lado. Pero parece que hay veces que él me empuja, a medias, parece que se esfuerza en hacer su vida lejos de mí pero teniéndome, y yo protagonista siempre, el papel de espectadora no me late. 

¿Cómo ayudar a alguien si no sé si tiene un problema, y peor aún, si lo tiene, ni siquiera él lo sabe, porque además lo niega? 

¿Cómo me ayudo a mí misma a estar feliz con lo que tengo y no darle importancia a lo que no tengo, sin dejar de amarlo? 

“Si hay una cosa que he aprendido con los años es que solo se necesita una persona, un momento, para cambiar tu vida para siempre. Para cambiar tu perspectiva. Colorear tu pensamiento. Para obligar a reevaluar todo lo que crees saber. Hacer que te hagas las preguntas más difíciles: 

¿Sabes lo que eres, entiendes lo que te ha sucedido, quieres vivir de ésta manera? 

You know I’d grow up, but I Don’t think I could stand the elevation

“Oh sí, el pasado puede doler”…

Y ahora me pongo a analizar en que forma puedo aprender de él; he descubierto un nuevo miedo, uno que me ha acompañado toda mi vida: nunca he creído ser suficiente como para ser el amor exclusivo de alguien.

De un tiempo para acá me ha dado tanto miedo de ser engañada, a que me diga: Te amo solo a ti, y uno de estos días descubra que no. No sé porqué, siempre he creído que soy muy buena en la psicología comunicativa y en la intuición también. Pues ahora no se distinguir si esto de sentir que me engaña tiene que ver con un análisis de comportamiento o con celos e inseguridades mías (sustentadas o no).

Lo que sentí por él empezó hace muchos años, pero lo dejé dentro de mí y luego seguí con mi vida. 5 años después nos volvimos a encontrar y mi etapa no fue la mejor y al parecer tampoco la de él lo arruinamos y seguí mi vida. 6 años después empezamos una relación. No tenía planeado de hacerlo en realidad. Iba huyendo de alguien, intentando que no me importara tanto, y entonces me sorprendió el amor.

La primera parte de la relación fue un: no estoy segura, a veces lo amo. No siento mariposas, no se que pasa.

Y luego empecé a matar esa seguridad soportando el homicidio con frases que él me decía:

-confías en mí? , -sí, ciegamente.

-no debes confiar en mí ciegamente.

-me crees?, -no, desde que me dijiste que no podía confíar en ti ciegamente, no lo hago.

-haces bien.

-se que puedo hacer cosas muy malas.

Y luego llegó este año, me llevó con su excuñado a quién lo aprecia como si fuera su hermano. Es muy importante en su vida y se mantiene al pendiente de su familia, más que de la mía. No me dijo quién era, no me dijo dónde estábamos. No me dijo absolutamente nada. Fue como si fuera importante su visto bueno de mí.

Y siguió un rosario de una amiga suya, no me dijo nombres, no me dijo quiénes más iban, no me dijo nada más que las horas, eligió estar allí que con mi familia festejando a mi mamá.

No soy buena controlando mis celos, y me cuesta mucho trabajo vivir el proceso de desapego y de confianza. Me siento muy lastimada y traicionada. Quiero pasar de esto pronto.

Quiero a alguien ( siempre he querido a alguien) que haga las cosas sin que tenga que pedirlas, que me considere siempre, que piense cómo me sentiría si él hace tal o cual cosa, que me de un lugar privilegiado en su vida, no un asiento en la parte de atrás.

Alguien a quién no le tenga que decir: lo siento, no soy demasiado fuerte para conocer a tu excuñado  y entender que todo está bien, lo siento, no se de que amiga se trata y me interesa tanto saberlo porque justo en estos momentos mi corazón está temblando de miedo de que me engañes. Lo siento no se si esto es una parte de mi proceso de sanación o es que algo de verdad está mal entre nosotros. Lo siento, sólo quiero a alguien que me ame a mí y confíe en mí, porque yo jamás, jamás he sido infiel y jamás lo seré, para mí eso es lo peor en un ser humano, el peor de los monstruos, el peor de los sentimientos, la peor de las etapas, no soy ni seré capáz de engañarte aunque tenga mil oportunidades, aunque esté llena de coraje para hacerlo, jamás lo haré. Pero también debes saber que si llego a estar llena de coraje será debido a que me fallaste, y entonces jamás tendrás de nuevo el beneficio de la duda, y haré todo lo que está en mis manos para que jamás me vuelvas a fallar: me iré de tu vida sin regreso, me iré de tu vida para siempre, y sabiendo lo que soy y lo que valgo, se que tú la pasarás peor que yo.

Otra vez la misma historia.

Fin. Inolvidable. Mágico (como tú). Y ahora: Regreso al principio. Otra vez, la misma historia. Otra vez. Un guión, tantas veces vivido. Cada vez. En cada aventura. Lo mismo. Bendición y condena. Deseando que la tormenta llegue y llegue fuerte. Como nunca. Y mientras, me visita una historia que se repite:

“Después del ruido… la soledad”.

Me voy, sí, me iré. Quiero hacer mi suerte a bien, y ésta es mi única solución: Que sea un largo y placentero viaje, uno sin retorno.

Lo que me gusta.

Es curioso como 3se juntan ciertas situaciones parecidas en un espacio de tiempo relativamente breve y entonces, juntas, llaman mi atención. En diferentes lados, por diferentes personas, unas más añejas en mi vida que otras, tuve que responder preguntas que la mayoría de las veces me son triviales.

Aunque a esta lista le faltan muchas cosas, aquí hay algunas de las cosas que disfruto y que me gustan y que espero que aunque sea poco o mucho sigan en mi vida:

Me gusta:

La ciudad a 21 grados. Los besos. Las enchiladas suizas. Los días de lluvia con sol. Las películas de Pedro Infante. Los molletes de Sanborns y sus cafés cuando eran 24hrs.

El agua cuando en un río, pasa por encima de las rocas. El acento y el humor regio. Las carnitas de Morelia. Las flores blancas. Las primeras pláticas de nuevos conocidos. Caminar en la noche. Cantar. Leer cuando el resto del mundo duerme. Las recomendaciones musicales de mi hermano. El olor de vainilla y coco. Las fiestas que no terminan. La transparencia de algunas almas. Encontrarlo a Él. Mi casa. Las personas que defienden a otras. Las palomitas con mucha salsa roja. Las divertidas sesiones fotográficas. Los stickers, libretas, colores, pinceles, papeles, todo para scrapping. Las cartas escritas a mano. La risa de Quequito. Bailar hasta que ya no puedas. Los lunes en la noche. Conocer costumbres de otros. Escribir de vez en cuando. Abrazar. El idioma y acento italiano. Hundir mis dedos de los pies en la arena. Estar sola un momento. Los tés cualquier día.